Tradición, paciencia y excelencia en cada crianza.

Criamos capones de forma artesanal, respetando los tiempos naturales y cuidando cada detalle para ofrecer una carne tierna, jugosa y de sabor inigualable.

Un producto selecto para mesas que valoran la auténtica calidad.

Historia del Capón de Matapozuelos

El Capón de Matapozuelos forma parte de una tradición profundamente ligada a la cultura rural castellana. Durante generaciones, las familias de la zona han criado capones siguiendo métodos tradicionales, respetando los tiempos naturales de crecimiento y cuidando cada detalle de su alimentación.

En los corrales de Matapozuelos, la crianza del capón no era solo una actividad ganadera, sino una costumbre vinculada a las celebraciones más importantes del año. Aunque su consumo comenzó ligado a Navidad hoy el capón se disfruta durante todo el año.

La castración temprana del gallo y su posterior engorde controlado permiten obtener una carne más tierna y jugosa, diferenciándose claramente del pollo convencional. Este saber hacer, transmitido de generación en generación, es lo que ha dado prestigio al producto.

Hoy mantenemos ese compromiso con la tradición y la excelencia, ofreciendo un capón criado con cuidado, respeto y dedicación.

“Criar un buen capón es respetar el tiempo, cuidar cada detalle y honrar una tradición que se transmite de generación en generación; porque cuando la crianza es artesanal, el sabor no se improvisa: se construye con paciencia, tierra y mimo.”